“Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras.” Hebreos 10:24 (NVI)

Los buenos amigos sacan lo mejor uno del otro. Se animan y motivan a alcanzar sus metas. Amigos que celebren tus éxitos son una parte crucial de la vida cristiana.

Hay un viejo proverbio de Zambia que dice: “Cuando corres solo corres rápido. Pero cuando corren juntos, llegan lejos”. La vida cristiana es una carrera constante, no es una carrera de cien metros planos. Es una maratón.

Los maratonistas saben que llega un punto cuando comienzas a sentir un dolor al costado que te hace querer abandonar la carrera. Pero si tienes otras personas corriendo contigo, puedes encontrar la fuerza para llegar hasta la meta. Lo mismo sucede con tu vida. La única manera de alcanzar las metas dadas por Dios es tener a otros involucrados en tu vida.

La Biblia dice, “Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros”. (Romanos 12:5 NTV).

.

Abrir chat