“Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros”.
La fe convierte los sueños dados por Dios en realidad. ¡No pasa nada hasta que alguien comience a soñar!
La Biblia está llena de personas que tuvieron sueños dados por Dios. Abraham soñó con ser el padre de una gran nación. Moisés soñó con liberar al pueblo de Dios. José soñó con salvar a una nación y a su propia familia. A lo largo de las Escrituras, hay todo tipo de personas que fueron soñadores inspirados, como Daniel, Pablo y David.
Efesios 3:20 dice: “Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros” (PDT)
Dios dice: “ piensa en lo más grande que puedas soñar, lo mejor que crees que puedo hacer en tu vida. ¿Adivina qué? Yo puedo superar eso”. Dios te da todo lo que necesitas en este momento para completar lo que Él ha planeado para ti. Te desafío a soñar en grande con tus relaciones, tu matrimonio, tu familia, tu carrera y tu ministerio con los demás. Tu fe puede convertir esos sueños en realidad, porque Dios puede hacer mucho más de lo que nosotros nos atreveríamos a pedirle e incluso soñar.
