Cuando enfrentas situaciones estresantes en tu vida, tienes tres opciones: puedes preocuparte, puedes ignorar tu estrés, o puedes relajarte y confiar en Dios.
En el Salmo 116:7 la Biblia dice: “¡Ya puedes, alma mía, estar tranquila, que el Señor ha sido bueno contigo!” (NTV). No puedes confiar en Dios y preocuparte al mismo tiempo.
Esto no es solo buena sabiduría espiritual del Señor; también es sabiduría para tu salud. La Biblia dice en Proverbios 14:30 que un corazón en paz es un corazón saludable: “La paz en el corazón da salud al cuerpo.” (NTV).
No es lo que comes lo que destruye tu salud, sino lo que te come a ti. La preocupación es como un veneno o un fuego. Te quema por dentro. Pero hay buenas noticias. No tienes que preocuparte. ¡La preocupación es una miseria opcional! Hay muchas cosas que impactan tu salud sobre las que no tienes ningún control. ¡Pero sí puedes controlar el nivel de tu preocupación!
Dios tiene más de 7.000 promesas en la Biblia. Si tienes una relación con Dios por medio de Jesucristo, conoces a Aquel que ha creado tu futuro. Sus promesas acerca de tu futuro dan vida.
Una de esas 7.000 promesas bíblicas dice: “Cuando pases por aguas profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán” Isaías 43:2 (NTV).
No tienes por qué preocuparte. Aquel que sostiene tu futuro, lo caminará junto a ti.
