El tema de hoy lo titule: “No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy” y quiero basarlo en el pasaje del libro de éxodo que trata sobre la 2da plaga que envió Dios a Egipto para que faraón dejara salir al pueblo de Israel. Todo Egipto se llenó de ranas, al punto que estaban en las camas, sobre todos los utensilios de cocina y se subían sobre la gente… y en el versículo 8 del capítulo 8 leemos:

Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y dijo: «Rueguen al Señor para que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y yo dejaré ir al pueblo para que ofrezca sacrificios al Señor». Moisés dijo a Faraón: «Dígnate decirme cuándo he de rogar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casas y queden solamente en el río». «Mañana», respondió Faraón…

Estudiando este pasaje, quedé sorprendida que Faraón respondiera “mañana”. ¡¡INSÓLITO!! tiene ranas en su cama, sobre sus utensilios de cocina y hasta se suben sobre ellos y no dijo HOY, dijo mañana!!!

A veces llegan momentos con grandes oportunidades para nosotros, que Dios desea que tomemos y accionemos, pero la falta de diligencia o la dureza de corazón nos impide alinearnos con estas bendiciones o designios de Dios para nosotros.  Podríamos pensar que desaprovechar oportunidades o no resolver cosas en su momento, pueden ser una falla menor que no compromete la santidad; pero, ser diligente, hace que la persona prospere en todos los aspectos y crezca como ser humano.

 Como dice Proverbios 13:4:  El perezoso desea y nada alcanza,

mas los diligentes serán prosperados… y ya sabemos que la prosperidad en La Biblia va mucho más allá de tener dinero.    

Dios tiene para cada cosa, un tiempo perfecto, Él quiere que vivamos nuestro presente de su mano, atentos a esos “de repente” cuando Dios abre una puerta o trae a nuestra vida una bendición que no debemos dejar pasar. Pero el Señor también nos pide que no nos ubiquemos en el mañana, afanándonos por él (lo que podría parecer, diligencia al extremo, pero que en realidad es falta de fe).

En Mateo 6: 33 al 34 leemos: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

En conclusión, el Señor trata con nosotros en nuestro Hoy, el pasado ya lo perdono y el futuro es suyo.

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