Muchos, en medio de los sucesos que nos rodean, viven un flagelo muy destructivo que les resta energía, vida y propósito. Este flagelo es el temor y la incertidumbre a lo que vendrá. ¿Sobreviviré a esta crisis económica? ¿Me dará Covid? ¿Podré sacar a mis hijos adelante? La biblia dice en primera de Juan 4:18 que el perfecto amor echa fuera el temor. ¿Pero dónde podremos encontrar este amor liberador, para curar este mal?
En realidad, es más que una cura o un sentimiento que pueda embargarnos, es una persona y tiene un nombre: Jesucristo.
La biblia dice que Dios es amor, no es que siente amor, es que Él es el amor y se hizo hombre en la persona de Jesucristo para que pudiéramos ser libres del pecado, la condenación y el temor. El ya realizo el sacrificio en la cruz que nos otorga todos estos beneficios. Entonces, ¿Por qué no los experimentamos?
La principal razón es porque para recibir estos beneficios tenemos que dejar que Él se enseñoree sobre nosotros y a pesar de todo el sufrimiento y necesidad que podemos sentir, muchos prefieren seguir teniendo el control de sus vidas y no someterse a su señorío.
Como alguien que ha estado en ambos lados de la cerca, solo me queda motivarte a que te atrevas a dar el paso de fe y le entregues tu corazón al Dios de amor, porque la paradoja es, que ésta, es la única forma de ser verdaderamente libres.
