“Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor”. Efesios 6:4
Así como la biblia enseña cómo debemos tratar a nuestros padres, también da instrucciones en cuanto al correcto trato hacia los hijos.
La meta de cualquier padre debería ser, tratar a sus hijos como Dios nos trata: Con una disciplina amorosa que puede corregir, sin destruir o provocar el resentimiento.
Nuestro primer ministerio, es nuestro hogar. Dios pedirá cuentas de como tratamos a nuestros hijos y si los encaminamos al Señor con buenas formas y amor.
No hay sabiduría en generar autoridad por el maltrato o por formas rígidas o déspotas. Si sientes que te falta sabiduría para criar a tus hijos, pídela a Dios. Él te la dará abundantemente y sin reproches, como dice Santiago 1:5.
Te recomiendo también que sigas los diversos consejos de la palabra, especialmente los que están en Proverbios… y recuerda como ha sido Dios en su trato contigo y ve y has tú lo mismo.
