¿Qué significa tener una amistad íntima con Dios?
Es tener una relación muy estrecha y de gran confianza.
La intimidad, es ese aspecto interior o profundo de un ser, que comprende sentimientos, vida familiar, relaciones, que solo se compartirá con personas muy cercanas o significativas.
Dios está buscando tener intimidad con cada uno de nosotros, el desea abrirnos su corazón y que nosotros le abramos el nuestro… esta intimidad la perdimos en el jardín Edén y Jesucristo vino al mundo y dio su vida en la cruz, para poder recuperarla.
Sin embargo, una percepción distorsionada de Dios puede afectar nuestra intimidad con Él. Te explico, si hemos tenido una relación disfuncional con nuestros padres o experiencias negativas con personas en autoridad, amigos u otros familiares, podríamos proyectar esa misma experiencia hacia Dios.
Paradójicamente, esa mala percepción, solo puede cambiar si paso tiempo en intimidad con Él.
Pero para lograr esa intimidad se requiere:
TIEMPO, porque si no aparto tiempo para tener intimidad con Dios, nunca lo tendré, no va aparecer, siempre habrá algo que hacer.
En 2do lugar requiero ESFUERZO, porque orar, leer la palabra, ir a la iglesia o a las diferentes actividades en las cuales voy a servir o a recibir en mi espíritu, requieren esfuerzo y compromiso de mi parte.
En tercer lugar, ADORARLO como merece: Él es DIOS, Él es el creador. Aunque tenemos confianza para acercarnos a Él como nuestro papá amoroso y nuestro mejor amigo, tener consciencia de que Él es superior a todo, que Él es el Todopoderoso, único y soberano Dios, me ayudara a tener la perspectiva correcta de su gloria y plenitud.
Por último, OBEDECER: si Dios me dice algo y no lo hago, el Espíritu Santo se contristará y se afectará mi comunión e intimidad. Si peco, tendrá el mismo efecto; así que debo resolver eso lo más pronto posible.
QUE SUCEDE SI NO TENGO INTIMIDAD CON DIOS:
Nada, en realidad. No se ve ninguna diferencia entre el creyente y un religioso o incrédulo.
PERO QUE SUCEDE SI TENGO INTIMIDAD CON DIOS:
Me siento en paz, segura, amada.
Crezco a la estatura y plenitud de Cristo, manifestando el fruto de su Espíritu
Veo lo sobrenatural de Dios operando en mi vida o a través de ella.
Recuerda, Dios no tiene hijos predilectos, sino hijos obedientes que se acercan a Él.
