Y todo lo que ustedes, al orar, pidan con fe, lo recibirán. Mateo 21:22

¿Por qué entonces, no hemos recibido algunas cosas de las cuales hemos pedido, creyendo que Dios puede hacerlo?

El asunto está en entender la fe. La fe no es creer en Dios, es creerle a Dios. Cuando le creo a Dios, obedezco lo que dice su palabra y esto me transforma. Esta transformación me va alineando cada vez más a sus propósitos y comienzo a desear lo que Dios desea para mí; que, por cierto, es bueno, agradable y perfecto.

Mira lo que dice Santiago 4:2-3 respecto a la forma de pedir de algunos:

Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios. Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.  

Por otro lado, hay gente que piensa que pedir con fe, es pensar con ahínco y convencimiento, que algo sucederá, solo por el poder de su convencimiento o pensamiento positivo. Es como tener fe, en la fe. 

Jesús está hablando de la fe que nos lleva a una correcta relación con Dios que nos transforma, nos da la seguridad de que siempre contesta nuestras peticiones, en su tiempo perfecto y que, si lo que pido es bueno, Él lo hará. ¡Aquí es cuando ocurren los milagros!

 

 

También puedes ver este devocional en video:
Abrir chat