“¡Qué tontería! ¿Acaso no te das cuenta de que la fe sin buenas acciones es inútil?”. Santiago 2:20 (NTV)
La fe es activa. No es pasiva. Es un compromiso. Ve tu estilo de vida y la clase de acciones que le siguen como resultado de la misma. Si tienes una fe que es real, se puede demostrar. Si has sido bautizado, hiciste una declaración a Dios y a la gente a tu alrededor. Dijiste, “¡Estoy adentro”! Pero no se detiene en el bautismo, ¿Qué harás? Comienzas siguiendo el patrón de Jesús. La fe es probada por cómo vivimos. Y no malinterpretes esto. Tu salvación no está basada en tus obras. Las cosas que haces — tu caminar – la vida cotidiana – no te llevarán al cielo. Tus acciones no te hacen ser un cristiano; Mostrarán que eres un cristiano.
Fe es más que algo que sientes. Muchas personas confunden las emociones y los sentimientos con la fe. Ellos vienen a la iglesia y son movidos emocionalmente, son inspirados, y estimulados. Pero eso no significa que están caminando en fe.
La fe produce compasión. La fe dice, “Haré todo lo que esté a mi alcance para aliviar tu dolor”. A lo largo del Nuevo Testamento, los testigos decían que Jesús fue movido a compasión por las personas. Jesús demostró que la fe es práctica. Cuando vemos una necesidad, hacemos algo al respecto. No solo arrojamos un rápido “Bien, oraré por ti”. La Biblia dice que demostramos nuestra fe con lo que hacemos.
