“Porque, así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo”.
Esto dice 1era. de Corintios 12:12
En los escritos del Nuevo Testamento en griego, la palabra usada para cuerpo es soma y a menudo la vemos relacionada con la palabra sozo que significa salvar, sanar, restaurar. Esto nos hace pensar que cada uno de los miembros de un cuerpo, está intrínsecamente unido y relacionado con el bienestar de todo el cuerpo y de sus miembros en particular.
Dios quiere que su iglesia funcione como el cuerpo de Cristo. En un cuerpo todos los miembros son importantes y cumplen una función que permite la subsistencia, salud y bienestar de ese cuerpo.
Si entendemos este concepto, dejaremos de ir a la iglesia juzgándola; pensando solamente qué recibiré de ella, para también pensar, qué aportaré a ella. Cuando esta perspectiva cambia, damos oportunidad a que todos satisfagamos nuestras necesidades básicas, como pertenencia, propósito, identidad, sociabilización, afecto, etc. haciendo que el cuerpo de Cristo sea un cuerpo sano y funcional, que manifiesta el reino de Dios en la tierra.
Recuerda, no fuimos salvados para ser héroes en solitario, sino una comunidad de creyentes que funciona como el cuerpo de Cristo.
