“Después de que murió Herodes, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, que ya murieron los que amenazaban con quitarle la vida al niño.»” (Mateo 2:19-20 (NVI).
Imagina lo incómodo que fue para José mover a su familia a Egipto, imagínate el temor tan grande que tendría al obedecer el mandato de Dios, regresar a Israel. Sería como regresar a la boca del león. Él tendría que tomar a María y a Jesús de regreso a donde la vida de su hijo estaría en peligro. Pero debido a que José confiaba en Dios y lo que estaba pidiendo, José aceptó el riesgo y obedeció debido a que Él sabía que era el lugar donde debería estar.
La Biblia dice, “Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza” (Salmos 56:3 NVI). Nota que este verso dice, “cuando siento miedo, no “si tengo miedo”. Tal vez queramos vivir una vida sin temores , pero eso sólo sucederá en el cielo. En esta vida, todos vamos a enfrentar nuestros temores de una manera o de otra. La obediencia requiere valentía, En cada situación que enfrentas, tienes que tomar una decisión. ¿Vas a permitir que el miedo te controle, o vas a tomar el riesgo de obedecer a Dios ?
Ese riesgo de obediencia, puede significar ir a un lugar donde nunca has estado o perdonar a alguien que no podías perdonar. Puede significar cambiar de trabajo, también obediencia es alejarte de una situación o una relación a la que has estado sujetando fuertemente y vaya en contra del plan de Dios para tu vida.
