En la palabra de Dios encontramos este interesante pasaje:
Y el Señor dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es demasiado numeroso para que yo entregue a Madián en sus manos; no sea que Israel se vuelva orgulloso, diciendo: «Mi propia fortaleza me ha librado». Jueces 7:2
Que fácil es para el ser humano atribuirse los logros y victorias en su vida, como si fuera un ser independiente que no necesita de Dios. La biblia dice en el evangelio de Juan 15:5 que separados de Él, nada podemos hacer.
Lo cotidiano de nuestra vida, aun lo que damos por sentado, en realidad cuenta con la gracia de Dios. Basta que algo cambie y nos afecte, para que entendamos cuan dependientes somos y como nuestra vida le pertenece a Él.
Ocasionalmente, Dios hace ver que Él es quien nos libra, bendice y prospera, haciendo proezas que están más allá de toda posibilidad, como ocurrió con Gedeón; lo importante es que no olvidemos la practica consciente de darle la gloria a Él y agradecerle por todo, de esta manera seremos verdaderos instrumentos útiles en las manos de Dios.
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